Desbordada pasión, entre sabanas frías, buscando ocasión, si así lo querías. Dos cuerpos amados, con tiernos placeres, son testigos callados, las cuatro paredes. Solíamos amarnos, con brumosa agonía, los tiernos encantos, de tu linda alegría.
Cuerpos calientes, pasión desmedida, los besos ardientes, ya buscando salida. Del fruto prohibido, degustaron las bocas, comido y bebido, de sus ansias locas. Los tiernos abrazos, desbordantes de amor, fundirse en ocasos, por una sola razón.
AMÁNDONOS
Regamos caricias, en cuerpos desnudos, las dulces delicias, de amores seguidos. Eterna ensoñación, solíamos repetir, gozando la pasión, de todo éste vivir. Viviendo por morir, muriendo por nacer, nacemos al revivir, un amor cada amanecer.
Viridiana Elizalde L.
Dos cuerpos que se amaron en la oscuridad de la noche, sin más testigo que las estrellas, dos cuerpos que desbordantes de pasión se entregaron al éxtasis de sus pasiones mortales, dos cuerpos de una noche que llenos de deseo se fundieron en un momento, prodigándose caricias, llenas de furia conquistante, dos cuerpos que por una noche juraron escapar de su realidad humana y helos aquí, tan distantes como entonces, porque sólo fueron dos cuerpos de una noche.
Miro a mi cuerpo tendido en la arena, sé que ahí inmóvil se me evapora la razón, fluye toda su ingravidez y poco a poco se le escapa la vida, pobre humana inentendida, que pequeña fuiste, es cuando me pregunto entonces, donde estuvo tu maldad o tu bondad, cuando fuiste feliz y cuando infeliz, al verte inerte ahí, te pregunto ¿Realmente viviste? . . .
TENDIDO
ME PREGUNTO AL DESPERTAR
Y no preguntes de mis ansias de amar, que exaltadas esconden su agitación, de perderse en tu piel y no regresar, a sus caminos mortales sin más emoción. Amando como amo habré de llevar, tu esencia grabada en mi intuición, garabateando suspiros al más allá, que hagan realidad los sueños de inconfesable pasión.
Donde estás me pregunto al despertar, de un sueño que ha florido el corazón, que largo tiempo espero por encontrar, hilando historias en su imaginación. Si acaso preguntes que desde cuando éste mirar, te ha acariciado tiernamente en su razón, diría que siempre estuviste en su esperar, aguardando en silencio con adoración. Más hoy tu presencia despierta éste soñar, colmando anhelos de inextinguible sensación, silenciosa esperando tus labios besar, entre sabores llenos de seducción.
LA INMENSIDAD DEL AMOR
Que inmenso y majestuoso es el amor del cual pretendemos hacer y el que es sin duda el que nos hace; creemos amar y no hemos aprendido siquiera a querer; pretendemos soñar estando aún despiertos; rogamos por que sea perfecto y lo formamos el más imperfecto; lloramos de alegría, sin saber que estamos llorando de tristeza, es la ocasión para vivir y ya estamos muertos.
Son las sombras grises de tu ausencia, inertes en el destierro de tu amor, vagabundas, insensatas y torpes, inmersas cual universo sin frontera, fantasma tú de dimensiones extrañas, y que al antojo me haces el amor, y que al creerte estas conmigo y ya más no estas, de profunda existencia etérea, inanimada, sutil y empedernida, lograste inmortalizarte en mi corazón, sé que mi dolor no te importa más, mientras yo sea quien viva ésta inmensidad, sino te importo que la sangre fluyera y recorriera el camino distante de tu amor, si cuando logre acercarme a ti, sólo recibí desamor, ose atravesar con mi desnudez la cortina del tiempo, y no pudo tu orgullo comprenderlo así, fui yo quien te amo y te ama aún hoy, quizá sea tu conciencia extraviada, la que un día juzgue en silencio, solitaria, vieja y cansada, a éste amor que tanto espero.
EN TONO GRIS
Sé que a penas y te conozco, que no somos más allá de una pequeña partícula de pensamiento que voluptuosa se filtra por una ventanita, sé que no se más de ti que tú de mi y que la distancia de saborear tus besos aún es grande y más que incierta, inalcanzable, no al menos hoy, no al menos por un tiempo, sin embargo esa pequeña partícula tuya que se brinda tan espontáneamente a mi, logra darle vida a los sueños que tan longamente han aguardado en los cobijos de este corazón, no puedo afirmar que me pertenezcas, ni siquiera que el sentimiento sea mutuo, pero puedo afirmar que tan pequeña partícula es la llama que me inflama el corazón y que no da sosiego al pensamiento, porque de pensamientos te reconstruyo cada noche, porque de pensamientos llenas mi ser a cada instante . No te conozco es verdad, sin embargo te llevo dentro, tan dentro, que con tu sólo nombre apagas la sed que siento y ya no hay necesidades y carencias, te amo con una fuerza que desconozco y me pregunto el por qué de tan extraños caminos, sé con certeza que fuimos, somos y seremos en la eternidad y en un mismo tiempo, sólo me resta decirte que mi corazón te pertenece, pero que aún antes te pertenecía y te pregunto ¿Dónde anduviste todo este tiempo que sin tregua te busque?, porque hoy que te encontré, ya no quiero perderte.
A MI AMADA DESCONOCIDA
PALABRAS
Oh, fugacidad de las palabras, de quien jura amor eterno, cuando llega a las entrañas, de aquel que aún es tierno. Es cuando dices que me amas, que me quemo en un infierno, porque al abrazo de sus llamas, quemaste mi alma sin saberlo. Tomaste mi alma con mentiras, una palabra, un pensamiento, esa caricia que no sentías, un amor que consumió el tiempo. Robas de mi vida primaveras, dejas tan sólo un invierno, por aquel día en que dijeras, de éste amor ya más no siento.
¿QUE ES EL AMOR?
El amor es eso que nos llama y nos destierra de nosotros mismos, es la fuerza que nos maneja y nos atrae como imanes, es la voracidad de la pasión, que nos urge a sentir lo insentido, es el fuego incontrolable, fulminante y mortífero que nos hace olvidar la realidad, es el vuelo de dos corazones enamorados, pero quizá incomprendidos, todo es amor, así como amor lo es todo, porque el amor es locura, irrealidad, es la necesidad especifica de su sutil fragancia a nuestro lado, es el irreflexible sentimiento que sin saber por qué nos tiene atados hasta la muerte, es esa lucha constante por alcanzar nuestro ideal, eso es amor, eso eres tú.
MIS MANOS
Son mis manos inertes en la quietud de la noche, las que desesperadamente buscan en el lecho, la cercanía de un cuerpo que se ha ido, porque en la candidez de tu cuerpo tibio, noche a noche mis manos se posaban, encontrando al final de cada día algo dulce, suave y perfumado, hoy mis manos me han contado, que tu cuerpo se hubo esfumado, quizá fue que tu no les quisieras, tal vez fue que no te hayan buscado, y al final de todo esto bien comprenden, lo mucho que te amaron.
REFLEXIÓN SOBRE EL AMOR
Cuantas veces idealizando al amor, creí que su esencia era eterna e inamovible. Cuantas veces idealizando esa esencia, creí que podría superar cualquier obstáculo. Cuantas veces idealizando el obstáculo, creí que con amor no habría imposibles. Y hoy que ha pasado el tiempo y que la piel se agrieta, es que caigo en la cuenta que el amor no es más que un simple sueño, un espejismo muy particular, que nos hace creer que el sentimiento es reciproco y que en la realidad es las más de las veces totalmente ajeno, individual, quizá hasta egoísta; siendo que el amor se trata de integrarse a, de ser parte de, pero sin perder la esencia de lo que es uno mismo. . .