El Proyecto
El viaje soñado es una propuesta teatral desarrollada en ausencia total de luz. Público y actores comparten y construyen un espacio nuevo, un nuevo código escénico en el que los ojos descansan y los sentidos y la imaginación despiertan reescribiendo un nuevo orden perceptivo.
"Mira" todo lo que no ves. El poder expresivo y evocador del espacio sonoro, de los olores, del tacto, del aire, de la música….facilitan la construcción por parte de público de un universo individual de sensaciones y emociones con la forma de sus propios sueños. Lo visual ya no constriñe, no limita lo imaginario, que adquiere una nueva libertad y se multiplica.
A lo largo de la hora que dura el espectáculo el público no sólo es testigo del transcurso de la historia -en la que un grupo de empleados de oficina de un aeropuerto viajan imaginariamente a mundos lejanos, relajantes y excitantes a la vez-, sino que llega a formar parte de la historia misma al no existir la separación espacial convencional entre audiencia y escenario ni los controles y represión que el ser visto y ver impone. Esto implica una recepción más directa e intensa: se vive en primera persona las peculiaridades de los espacios físicos donde se desarrollan los acontecimientos, con las sensaciones y sentimientos positivos y negativos que estos generan (placer, saturación, agobio…sorpresa) así como se recibe de forma más inmediata las emociones e impulsos de los personajes, sus expectativas, deseos y luchas.
El viaje soñado, navegando en la oscuridad, se convierte así en una invitación aún más intensa a la participación emocional y sensitiva del público frente al teatro en su formato convencional. El público ya no es observador sino que se sumerge en las diferentes atmósferas que se crean en el viaje.
“El
viaje
soñado”
es
una
propuesta
teatral
desarrollada
en
ausencia
total
de
luz.
Público
y
actores
comparten
construyen
un
espacio
nuevo,
nuevo
código
escénico
el
que
los
ojos
descansan
sentidos
la
imaginación
despiertan
reescribiendo
orden
perceptivo.
¿Qué
ves
cuando
no
ves?
El
poder
expresivo
evocador
del
sonoro,
olores,
tacto,
aire,
música....facilitan
construcción
por
parte
público
universo
individual
sensaciones
emociones
con
forma
sus
propios
sueños.
Lo
visual
ya
constriñe,
limita
lo
imaginario,
adquiere
nueva
libertad
se
multiplica.
A
largo
hora
dura
espectáculo
sólo
testigo
transcurso
historia
-‐en
grupo
empleados
oficina
aeropuerto
viajan
imaginariamente
a
mundos
lejanos,
relajantes
excitantes
vez,
sino
llega
formar
misma
al
existir
separación
espacial
convencional
entre
audiencia
escenario
ni
controles
represión
ser
visto
ver
impone.
Esto
implica
recepción
más
directa
e
intensa:
viven
primera
persona
las
peculiaridades
espacios
físicos
donde
desarrollan
acontecimientos,
sentimientos
positivos
negativos
estos
generan
(placer,
saturación,
agobio...sorpresa)
así
como
reciben
inmediata
impulsos
personajes,
expectativas,
deseos
luchas.
soñado,
navegando
oscuridad,
convierte
invitación
aún
intensa
participación
emocional
sensitiva
frente
teatro
su
formato
convencional.
observador
sumerge
diferentes
atmósferas
crean
viaje.
Inicio
El viaje soñado
TEXTO de Julieta Ceolin
Elenco: Agustin Bellusci
Ángeles Cabanes
Claudio Bandini
Elisa Montenegro
Julia González
José G. Gonzalo
Producción: Estudio 3
Asistente de sonido: Elena Bilbao
Casting: Lautaro Fenández
Banda sonora: Oscar Arcangeli
Asesoramiento musical: Julia González
Agradecimientos: Cristiane Boullosa
Dirección: Agustín Bellusci
Julieta Ceolin
(Para más información
haz click en Dossier)
Éramos cincuenta soñadores y estábamos a oscuras. No había luz para defenderse, ni para atacar. Lo habíamos decidido así, aceptar las reglas del juego y en contrapartida descubrimos esa zona de miedo que reside en nosotros mismos. Ésa es en realidad la propuesta tras el último montaje teatral de Estudio3, “El viaje soñado”, una obra de Julieta Ceolín que enfrenta al espectador a perder las seguridades para dejarse llevar por una historia de sugerencias sensoriales.
Quizá, personalmente hubiera preferido no despertar del encantamiento y que nos condujeran fuera de la sala como entramos, unidos a un desconocido por los hombros o por la cadera o abandonar la sala vacía, como si un cataclismo hubiera engullido a sus protagonistas. Porque esta pieza consiste en eso, en un espectáculo narrado desde la oscuridad, donde son nuestros sentidos los que ponen el resto: la figura más o menos oronda de los personajes, la frondosidad de unos paisajes muy bien intuidos gracias al espléndido montaje de esta producción, incluso los olores que nos transportan a latitudes tan exóticas como Brasil o la India. ¡Desde aquí, agradecer a los recreadores de estímulos el aroma a pinada que me transportó a unos recuerdos que daba por perdidos! Ya Buero Vallejo llevó la ceguera a escena, pero esta vez la apuesta es más arriesgada, puesto que es el público y no el elenco quienes han de sentir la ausencia total de luz. Fuera de todo eso queda la ensoñación que cada espectador perciba en el tiempo que transcurre la obra, porque habrá quien consiga empaparse de las brisas brasileiras para que su imaginación vuele con esas luciérnagas de una noche apasionada, pero quizá seamos más los que, arrojados a la tiniebla, encontremos no lo que pretendía la parte más amable de la representación, sino el monstruo que produce la razón, aquel que retratara Goya y que, en el texto de Julieta Ceolín viene dado por esa deshumanización de edificios acristalados, ruido y asfixia laboral que conducen al hombre a la búsqueda de ser más ser humano y sacar de cada uno las inseguridades que atan al duro banco de la estabilidad. ¡No se asuste de lo que descubra a oscuras, la obra no habrá hecho más que poner luz sobre lo que ya traía de casa! Alicia González
Queridos amigos y amantes del teatro. Yo que soy más de cine porque me encanta igual que me apasiona bailar no tengo otra que apasionarme por aquellas obras de arte ya sean en pintura, música, danza, teatro o cualquiera de sus facetas cuando dicha obra toca mis fibras más profundas.
Ayer descubrí de nuevo el arte en su forma más sencilla y desde la simplicidad. Me recordó, no obstante, a la grandiosidad de Disney pero desde la sencillez y la humildad de personas que hacen teatro, teatro del bueno y que trabajan lejos de la fama y del mundanal ruido que conlleva esta profesión.
Tengo que agradecer a mi amigo Gonzalo que me hizo disfrutar en la obra de teatro “El viaje Soñado” junto a otros compañeros de reparto.
Su frase: “¿Qué ves cuando no ves?”.
Por favor, id a verla. Disfrutad si es que os gusta todavía tener la sensación de estar vivos. Pude reírme y sonreír con una obra que sin ser comedia me hizo vivir un cúmulo de sensaciones, como cuando te montas en esas montañas rusas llenas de agua y sabes que vas a ser salpicado de un momento a otro pero no sabes cuándo ni cómo estará el agua de fría.
Es una combinación entre el velo de la ilusión, la falsa realidad que nos venden y al mismo tiempo, descubrir cómo con la mente y la imaginación puedes llegar tan lejos. ¿Cuán tan lejos quieres llegar en tu vida? ¿Has perdido la capacidad de soñar? ¿eres capaz de elegir aquí y ahora cómo quieres que sea tu vida? ¿te has acostumbrado tanto a la tele que ver una obra de esta calidad humana te hace perezoso?
Yo os invito a descubriros, a experimentar sensaciones nuevas, a escuchar, a estar atentos, en definitiva, a sentir y vivir desde el corazón...
¡Felicidades por esta obra maravillosa! Ana Isabel
Teatro en la Oscuridad
El Viaje Soñado
Compañía Estudio 3
info_estudio3.org
Tel.- 91 532 27 01
Núñez de arce 11
28012 Madrid (España)
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