Había una niña llamada Isabel que la apodaban chabely que solo molestaba porque estaba aburrida y preguntaba que vamos a hacer y lo repetía una y otra ves así que a ella su hermana y a su prima se les ocurrió hacer una historia de terror.
Cuando estaban comenzando la historia, empezó a oscurecerse el cielo y llego una tormenta. Se fue la luz, entonces ella que era muy miedosa empezó a llorar, entonces dentro de su profundo llanto de miedo vio una sombra con su linterna y paró de llorar con todo y su miedo pregunto: "¿quien anda ahí? " una voz ronca le respondió: "soy yo, ¿acaso no me reconoces??? soy tu muñeca preferida patty";
Con una voz de dulzura y a la vez tenebrosa, chabely volvió con su llanto pero esta vez con gritos de terror y entonces Patty con una mirada diabólica golpeo a chabely hasta dejarla inconsciente y la encerró en el baño cuando chabely despertó se dio cuenta de que la había encerrado y empezó a gritar ¡¡auxilio!! y le contesto patty: tengo malas noticias para ti nadie podrá ayudarte porque eh matado a toda tu familia, ¿ves lo que se siente al ser abandonada?, ahora tu morirás encerrada por toda la eternidad y yo vigilare, sonrió patty diabolicamente.
Fin
Una noche en el panteon
Parecía una noche normal de halloween normal como todas, salimos a pedir calaverita, pedimos dulces por aquí y por allá cuando en eso pasamos por un panteón y le pedíamos calaveritas a todas las personas que estaban esa noche.
Cuando vimos al frente y llego una pequeña brisa , entonces fuimos a una parte que decía panteón privado de los Dylan , nos dio curiosidad y todo estaba oscureciendo en eso se empezaron a oír voces que venían de un cuarto del panteón , nos dio un poco de miedo pero nos animamos a entrar mientras más nos acercábamos mas se oía un llanto y otra voz que decía ayuda!! Auxilio!!!!
Al oírlo nos asustamos y salimos corriendo directo hacia la puerta pero en eso la puerta se cerró dejándonos adentro. Todo estaba oscuro pero por suerte encontramos una veladora, había muchas telarañas, caminamos, caminamos y caminamos parecía que ese cuarto no tenia fin, hasta que en una de esas no se porque nos caímos , mi hermana empezó a gritar y yo le pregunté que qué le pasaba, ella no respondió, parecía que no estaba con nosotras. En ese mismo instante sentí un escalofrió, no le tome ni la mayor importancia, pero al poco rato algo me mato del susto ya que volví a ver a mi hermana toda llena de sangre caminando hacia mi, yo alcance a oír que mientras caminaba decía 123 sal de la puerta del ropero que aquí tengo tus 3 deseos .. mi prima y yo nos asustamos tratamos de salir a como pudimos , desde ese entonces ya no volví a ver a mi hermana pero siempre al pasar por su cuarto se llega a oir su canto 123.
Mi padre siempre fue un buen trabajador, muy esforzado y buen hombre, hasta que lentamente se fue enfermando de un enfermedad muy extraña. Fue donde todos los mejores médicos de Santiago de Chile y nadie podía curarle la enfermedad. Todos la catalogaban como un nuevo tipo de depresión. Mi padre tomaba toda clase de medicamentos y ninguno hacía efecto.
A partir del tercer mes de que mi padre se sintió enfermo comenzaron a suceder hechos paranormales en mi casa. Empezaron a aparecerse muchas aves que no son muy comunes en la ciudad, como los tiuques, que según la creencia local son de mal agüero. Mi madre me dice que un día una de estas aves se le acercó demasiado y ella lo echó diciéndole malas palabras. El tiuque la miró e hizo un ruido muy fuerte y feo y se fue. Aquel sonido no corresponde a los de su especie, pero era un tiuque.
Mi hermano, en una ocasión, estaba viendo TV y se iba a su cuarto cuando tres de las sillas del comedor se corrieron hacia atrás al mismo tiempo. Yo estaba tan fascinada con lo que me contaban -porque a mí me encanta lo paranormal- que no lo podía creer. Y yo me puse a averiguar por qué pasaban cosas como esas.
Relacionando hechos comencé a razonar que una vecina tenía algo que ver: mi vecina todos los días pasaba mirando las plantas de mi jardín una por una, pero ella es muy antipática con nosotros, nunca nos saluda y para nosotros es muy envidiosa. Revisando mis plantas encontré ceniza y tierra hedionda como del cementerio y ahí supe de golpe lo que nos podría estar pasando. Magia negra , era lo que nos tenía así tan mal.
Consulté con varias personas tarotistas y videntes nadie pudo hacer nada. Así que yo misma me puse en campaña para terminar con eso. Leyendo varios libros me aprendí varias técnicas para espantar esta energía diabólica. Dede ese momento comencé a tener sueños premonitorios, soñé que esa vecina le pasaría lo mismo que a nosotros. Los libros que estudié dicen que aquellos que usen magia negra también serán atacados por lo mismo.
Oré mucho y limpié mi casa con incienso. Mientras hacía eso se abrió un ventanal grande del salón y entró otro tiuque y me atacó, aún tengo la cicatriz en la frente, ese día vomité agua y sangre, todo el día, me tuvieron que llevar al hospital. Tiempo después le pasó exactamente lo mismo a mi vecina, su esposo está enfermo y ella estuvo a punto de morir en un accidente. Lo que es yo, aún se siguen moviendo los muebles pero no tanto como antes.
Esta historia que relataré realmente existió, no la podré contar tal y como fue aunque la realidad es mucho más fuerte e intensa que lo que yo te pueda contar de ello.
Bueno pues resulta que mi madre tiene una amiga, la cual vivía con su hermano y su pequeñita sobrina recién nacida, la cosa es que en la casa que ellos tenían pasaban cosas horrendas, todo empezó cuando nació la niña, por ejemplo, en las mañanas cerca de la puerta de entrada y en la del cuarto del bebé se encontraba una especie de baba amarillenta y fétida, ellos se cansaban de limpiar eso todos los días, sin embargo ahí estaba, luego en las noches no los dejaba dormir ciertos aletazos arriba de la casa, una vez el señor salió a ver que era y no halló nada, igual siempre pasaba eso, pero después las cosas empeoraron, la niña sufría de fuertes fiebres que la hacían terminar en el hospital, siempre estaba enferma, súper delgadita, y nadie se explicaba que pasaba.
Cierta vecina una vez les dijo que en su casa estaba el diablo por que en las noches se escuchaban gritos desgarradores, rasguños, así como risas espantosas, o sombras tétricas en las paredes, en fin, ellos no hicieron mucho caso hasta que la niña empezó a manifestar otra faceta, le daban convulsiones, se empezaba a retorcer o algo así, volteaba los ojos, sacaba espuma de su boquita, ahora sí la llevaron con un sacerdote por que en el hospital no sabían que tenía, el sacerdote dijo que la niña debía ser bautizada inmediatamente, ya que no se había hecho debido a sus continuas enfermedades, así se hizo, para lo cual mi mamá fue su madrina.
Bueno, sin embargo no terminó ahí, la niña cada vez se ponía peor, y en la casa ésa era insoportable vivir. Para acabar pronto, se cimbraba todo el piso cuando la niña empezaba a retorcerse, las carcajadas se escuchaban a pleno día, y muy fuertes, la atmósfera que embargaba la casa era tétrica, aterradora, no se... una señora que era algo así como bruja dijo que en esa casa había mucho mal, sobre todo en las condiciones del matrimonio que favoreció la presencia del mal y se quería llevar a toda costa a la niña. El señor, era sacerdote antes de conocer a su esposa, hasta que la conoció se enamoró perdidamente de ella y renunció a todo y se casó, y según eso propició el ambiente adecuado para tales manifestaciones.
A la casa se le hicieron, no se como 5 bendiciones y nada, hasta que por último, el sacerdote pidió testimonios de familiares y vecinos, y ordenó un exorcismo a la niña, el día había llegado, yo no lo vi pero mi madre me cuenta que fue intenso, fueron varios curas, cuando se hacía el ritual a puerta cerrada, se oían intensos rechinidos, blasfemias que salían de todas partes, un olor a podrido que inundó la sala, y ese miedo infinito que los embargaba, ese terror a lo desconocido, la situación estuvo muy fuerte, duró como 7 horas, por fin cuando salieron pidieron inmediatamente una ambulancia para la niña que estaba horrible, tenía mucha sangre en su cuerpo y ya casi no se movía, afortunadamente se salvó. El sacerdote les recomendó que se cambiaran de casa, y a esa la vendieron, lo extraño es que hasta la fecha está inhabitable, de hecho con solo verla nadie se le ocurre vivir en ella pero ni regalada.
Ahora la niña tiene como 19 años, esta bien, es una chica sana en cuerpo y alma.