IMAGINE ON BIKE: Barcelona-India-Tibet-Alaska en bicicleta
Dia 1, Castelldefels, km. 0.
Dia 45, Ospedaleto, (San Remo), km. 1401.
Tras diez anyos con la idea en la cabeza, los ultimos cinco con la idea anyadida de hacerlo en bici, dieciseis meses de preparativos a tiempo completo, por fin ha empezado IMAGINE ON BIKE: dos anyos en bicicleta por el mundo, de Barcelona a Alaska. Me esperan 730 dias para recorrer unos 30.000 kms. Todo en solitario aunque el proyecto original era con un amigo, que es casi un hermano, que renuncio al proyecto para emprender una aventura aun mas apasionante : la del amor.
Viajo solo pero el proyecto es colectivo: cientos de personas, la mayoria amigos, han colaborado y colaboran en la confeccion de esta odisea y diria que miles de personas has puesto su granito de arena con unas palabras de animo y una sonrisa. Todo esto no tiene precio y ha convertido el viaje en algo maravilloso sin haber dado aun una pedalada.
Y el sabado 4 de febrero del 2006 fue el Dia D, en Castelldefels, en la casa donde naci y rodeado de amigos. Dia de la partida y tambien de las despedidas. Las ultimas dos personas a las que beso y abrazo muy muy fuerte son Carmen, mi madre, y Mireia, mi novia. Es el dia de las despedidas pero, igual que al dia siguiente con los amigos que vienen a despedirme a Barcelona, no hay ni una cara larga, ni una lagrima. Solo besos, abrazos y alegria a raudales. Todo se convierte en una fiesta. Son instantes inolvidables de una intensidad sobrecogedora.
Y...doy la primera pedalada a un suenyo…
…y luego otra y otra y otra…adelante, siempre adelante en ese movimiento contradictorio de un pie que avanza mientras el otro recula. Pero siempre adelante…durante 730 dias…
En el primer minuto de viaje, con una sonrisa de oreja o oreja dibujada en mi rostro, tengo la suficiente sangre fria como para recordar las cinco reglas de oro de esta aventura y seguramente tambien de mi vida.
1.A disfrutar de todo sin miedo a nada.
2.Nada por obligacion, todo por ilusion.
3.Humildad sin limites
4.Tranquilidad: mi meta no es Alaska, es el siguiente km. y luego el siguiente y luego el siguiete…
5.Ser diafano y sindero como el cristal.
Este primer minuto espero que marque la tonica de los proximos dos anyos en cuanto a actitud: concentracion maxima de todas mis facultades (razon y sentidos, cuerpo y alma) por y para mi seguridad durante el viaje ya que un error inoportuno puede ser fatal. Pero simultaneamente ser capaz de dar libertad total a todas estas facultades para no poner barreras a gozar de cada instante hasta convertirlo en magico.
Esto se llama cuadratura del circulo o “cuadraro”, es decir, aceptacion y conciliaciacion de contrarios, de extranyos. Seguramente lo mismo que busco, si es que busco algo, en este periplo: acercarme, convivir con lo extranyo, con lo desconocido, con mis opuestos, para reafirmarme en la hipotesis de que esas personas y culturas extranyas son fascinantes, hospitalarias, complementarias con “nuestro mundo occidental”. Me he embarcado en la busqueda de mi mismo mediante el conocimiento de los demas.
Y asi llevo 45 dias y ya van cuatro paises: el nuestro, Francia, Monaco e Italia. De Castelldefels (Barcelona) a Ospedaleti (San Remo). La primera semana por Catalunya se desarrollo muy placidamente llena de visitas de mis amigos ya que todos los dias alguno de ellos venia en coche a verme. Luego, ya en Francia, durante 36 dias el factor predominante ha sido que a mi diestra siempre me ha acompanyado el Mediterraneo: una verdadera gozada. Solo me he separado del Mare Nostrum en cinco ocasiones para disfrutar tanto o mas de cinco maravillosas lugares y de sus gentes: Nimes y sus perfectamente conservados monumentos romanos, el impresionante y desconocido Pont du Gard, Avinyon paraiso ciclista y Patrimonio Mundial de la Humanidad con su Palacio de los Papas, Arles tambien Patrimonio Mundial de la Humanidad y lugar de inspiracion del carismatico Van Gogh y por ultimo Aix en Provence, ciudad sin grandes monumentos pero con un casco antigua muy bonito y con mucho ambiente.
Tambien quiero destacar la Provenza y la Costa Azul. La primera fue lugar de culto de infinidad de pintores sobretodo del Impresionismo y del Postimpresionismo, que fueron en busca de un cielo especial, con una luz unica y unos paisajes de una belleza arrebatadora. Mientras que la Costa Azul desde Marsella (ciudad fea, ruidosa y sucia pero fascinante por su vida y su mestizaje) en adelante, se presenta absolutamente preciosa por supuesto por su mar, pero tambien por estar plagada de pueblos y ciudades bellisimas, por sus paisajes, por sus montanyas (Macizo de L’Esterel), por su vegetacion (pais de pinos y mimosas), etc.
Y por ultimo, mi segunda patria: Italia, pais en el que acabo de entrar junto con la primavera y en el que me encuentro como en casa porque vivi un anyo en Florencia. El criterio de las visitas que hare en Italia sera un ejercicio mas de nostalgia que cultural porque es un pais que conozco muchisimo y porque voy a ir al encuentro de tantos amigos que tengo en este pais y a los que no veo desde hace anyos. Van a alucinar cuando me vean en en la bici!!! El primero de ellos ha sido Davide en Ospedaleto. Sera el destino el que ha hecho que Davide (que ha sido padre recientemente) se haya mudado aqui hace cuatro meses para recibirme recien llegado de Francia y para arreglar las carretaras por las que voy a pasar con fino y perfecto alquitran para que con mi bici me deslice y casi vuele… Davide es arquitecto y se dedica asfaltar la red viaria de esta zona de Italia. Yo creo que todo encaja perfectamente. Nada es casualidad todo es causalidad.
En cuanto al alojamiento, la verdad es que hasta ahora genial porque muchos dias me han acogido en los parques de bomberos como acto de solidaridad con un companyero del gremio bomberil. Otras muchas ocasiones he pernoctado y convivido en casas de personas que pertenecen a la ONG Servas, asociacion en la que los miembros nos damos alojamiento los unos a los otros. Tanto los bomberos como la gente de Servas han estado absolutamente impecables en hospitalidad, generosidad y simpatia. El resto de noches he acampado en el campo, en la calle, en las montanyas o junto al mar pero siempre, siempre bajo el cielo estrellado.