Hemos terminado por creer que una historia de misterio ha de estar ambientada en el Londres del XIX, en Transilvania o en una tumba perdida en Oriente Medio. Ahora sabemos que no, que no es así. Cuando ustedes se adentren en esta obra de Benjamín Amo, que agota edición tras edición, podrán comprobar qué equivocados estábamos.
Todas las películas, novelas, series y relatos de terror que nos asustan en nuestros ratos de ocio proceden de viejos mitos y leyendas. Los vampiros, de los brukolakas griegos o los revinientes de Rumanía, las historias de psicokillers, de episodios como el de Jack el Destripador y los zombies, de tradiciones orales caribeñas. Me encantan las leyendas y Benjamín ha sabido reunir aquí un buen puñado de ellas demostrando que no hay que viajar muy lejos para conocer historias hermosas, con misterio y que pueden hacernos pasar un poco de miedo, historias que contaban nuestros abuelos en Cartagena, Murcia, Mula o Sierra Espuña mientras que charlaban a la lumbre. No había televisión. Es un trabajo fantástico por lo bien estructurado, divulgativo, con episodios independientes, fruto de una ardua labor de investigación y que anima a leer y a empaparse de historias que nos ayudan a comprender qué es lo que somos.
Sólo espero que Benjamín siga recogiendo nuevas leyendas y nos de la satisfacción de una segunda y hasta tercera parte de esta obra que me he bebido en una tarde de invierno, junto a la chimenea y escuchando aullar el viento. ¿Se puede pedir más?
¿Saben ustedes que el primer abducido de España fue una jumillana? ¿Han oído hablar del sanatorio encantando de Sierra Espuña? ¿Qué suceso tuvo lugar en el Castillo de la Concepción que aún provoca algún que otro susto a los vigilantes?
Para saber la respuesta a estos interrogantes corran, corran y comiencen a leer. No les entretengo.
Jerónimo Tristante
160 páginas
Más de 20 fotografías en color
Edición rústica con solapas